jueves, 14 de junio de 2012

Serenarse y gobernarse, o los llamados a distintas ideas de orden

Verbos pronominales. Úsanse también como transitivos o intransitivos.

Por ahí del 6 de junio del presente, el candidato de las izquierdas se presentó a una entrevista
un debate

una mesa redonda

un lamentable show pseudoperiodístico

un programa de televisión donde casi una decena de periodistas
conductores de programas de noticias
reporteros
anfitriones de Big Brother
comunicadores
personas le hicieron preguntas, inquisiciones y alguno que otro extrañamiento sobre el contenido de un cierto costal donde cabrían todos.

No es mi intención analizar las sutilezas lingüísticas de lo que se dijo en dicho programa, pero debo reconocer que hubo cierto momento que me llamó fuertemente la atención y es lo que quiero compartir en la palabra de la coyuntura de hoy.

Tras una pregunta espinosa de Adela Micha, Andrés Manuel López Obrador hizo gala de un soberbio gambeteo discursivo y evitó la respuesta directa con un "Ése no es el tema". Esto motivó la furia de la preguntadora, que se puede apreciar, sin pausas comerciales, en el video de aquí abajo.  


Atención especial, por favor, al siguiente intercambio:

--Se... ¡Serénate!
--¡Gobiérnese!

Con sendos imperativos, los interlocutores llaman a su particular idea de paz y armonía. Estos verbos tienen muchos usos y sus acepciones difieren ligeramente en cada una. En este caso fueron usados como verbos pronominales, es decir, en los que la acción recae sobre el mismo sujeto que la ejerce*. Veamos qué nos dicen los diccionarios sobre este particular uso.

Serenarse significa "templar, moderar o cesar del todo en el enojo o señas de ira u otra pasión, especialmente en el ceño del semblante" [DRAE]. Parece que AMLO traía esta definición en su acordeón, pues al ver el ceño del semblante de Adela Micha la convocó atinadamente a que se despojara de sus pasiones, en el contexto de lo que debía ser un ejercicio comunicativo objetivo, i.e., sin pasiones.


Gobernarse significa "regirse según cierta regla, norma o idea, administrarse, manejarse, comportarse" [DRAE, DUEMM]. Adela Micha no estaba llamando a AMLO a que se despojara de sus pasiones, sino a que se rigiera según su particular idea de las normas de comportamiento en su programa. Es curioso que haya contestado un llamado al orden con un llamado a la rectitud, dando a entender que los pedidos de serenidad no son parte de las normas de comportamiento en su televisora. Esto no acabo de entenderlo. Vaya, el imperativo de Adela Micha tendría sentido si AMLO se hubiera subido a un ring de box a pedir calma y sosiego.

-¡Serénense!
- Pero los rings de box son para las pasiones, Andrés.
-Llamo a la calma.
-Compórtate según las reglas de un ring de box, Andrés. O te pones los guantes o te callas.
-Propongo moralizar los rings de...
*Jab, golpe al hígado, lona, K.O.*

Sin embargo, en un intercambio racional de ideas, tachar los llamados a la paz como una transgresión a la norma, pues como que sí se me hace lo que viene siendo un contrasentido.

Ahora, puede que esté equivocado y en realidad Adela Micha soltó su petición como reflejo de un profundo instinto infantil.

-¡Serénate!
-¡Serénate tú!
-¡Serénate tú una vez más que yo!
-¡Serénate tú hasta el infinito!

Tal vez nunca lo sabremos, pues sospecho que pedir ese tipo de aclaraciones sí que va en contra de las normas de comportamiento de su televisora. En fin, podemos vivir con la duda.


Y bueno, confieso que no elegí estas palabras de la coyuntura sólo por el solaz que obtengo criticando a los de la pantalla (que es mucho), sino por la cantidad de serenidad en las discusiones actuales aquí y en otros foros (que es poca). En estos tiempos de arenas electorales, de encarnizadas defensas de las preferencias políticas, de disensiones con los amigos, con los hermanos y hasta con el perro (que, ni que negarlo, busca su hueso), es necesario conservar cierto grado de sosiego. A todos nos gusta hablar, a todos nos gusta que nos escuchen, a todos nos gusta que nos pongan "like" en nuestro estado, pero cuando se trata de intercambiar ideas que llegan a las fibras sensibles, no hay otra forma de hacerlo más que con calma y serenidad. Hay que pensar antes de hablar, decíamos. Luego, llegó la internet y nos dijo: "hay que guglear antes de tuitear". Pues ahora yo digo que hay que respirar hondo antes de cualquiera de las cuatro.



¡Serénense todos! (Cántese con la música de la canción Aviéntense todos de Los Locos del Ritmo)

Y acabo con una recomendación literaria sesgada y limitada, pero no por ello menos sincera. Max Aub, escritor hispano-mexicano, trabajó excelsamente el tema de los disensos, las discusiones y los conflictos de puntos de vista en su obra teatral Una botella, la cual pueden leer en esta antología. Me parece sumamente oportuna en estos tiempos. Bueno, en cualesquiera tiempos. Vino a mi mente tras recordar una la línea que proclama el Payaso al ver que los ánimos se caldean:

-Sosegaos, reponeos, tranquilizaos, apaciguaos, morigeraos.

 Hago eco de la propuesta del Payaso y pido a todos los que vayan a participar en discusiones familiares, locales, generales, fraternales, maritales, sociales, politicales, que se sosieguen, se repongan, se tranquilicen, se apacigüen y se morigeren.  De otro modo, empezamos perdiendo.






Fuentes: Las usuales. DRAE = Diccionario de la Real Academia Española. DUEMM = Diccionario del uso del español, María Moliner.


Sinónimos: Para "serenarse", calmarse, sosegarse, tranquilizarse, consolarse, apaciguarse, aquietarse, templarse, moderarse, morigerarse (aunque este último ya está viejito, según el DRAE). Para "gobernarse", regirse, conducirse, administrarse, comportarse, enderezarse, calzarse.

Usos: 
"Abbondanzieri, ya convencido de que tiene el lugar asegurado, deberá concentrar su esfuerzo en serenarse, en afirmar su personalidad como patrón del área, en ensayar una actitud de liderazgo sin levantar demasiado el perfil. El arquero es el primer respaldo para el equipo. (Clarin, 2006-02-03)" 
(Tomado de este diccionario en línea.)
"Bajo el término “gobernarse por sí mismo” se quiere hacer alusión no sólo a que una persona pueda por sí misma cumplir sus funciones vitales (higiénicas, de alimentación, vestirse, o caminar) sino que pueda llevar a cabo todos los actos (y negocios) que requiere la vida ordinaria (por ejemplo, entre otros, cubrir sus necesidades de transporte, tener y desarrollar un trabajo remunerado, gestionar su patrimonio, etc.) e incluso con un carácter más extraordinario, por lo trascendental de dichas decisiones (obtención de una vivienda, decidir cómo y con quién se quiere vivir, etc)."(Tomado de esta página)
 

*Como ejemplo clarificador, tenemos el clásico "peinarse". Aunque se puede peinar el pelo ajeno, al usar "peinar" como pronominal quien se ha de peinar es uno mismo mismísimo.

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