lunes, 11 de junio de 2012

Anomia, o la ausencia de consciencia social

Sustantivo, femenino.

Ésta ya es vieja. Sin embargo, me parece adecuada porque retoma un cuestionamiento que hasta ahora no se ha querido responder. Además, es uno de los grandes temas nacionales que paradójicamente resultó uno de los grandes ausentes en el segundo debate presidencial. Aboquémonos a ella.

"Anomia" es una palabra tan dominguera, que ni el DEM la recoge (como tampoco el corrector de ortografía de Firefox). Otros diccionarios que sí habían oído hablar de ella dicen que es la ausencia de leyes o normas sociales o la degradación de ambas. Recordemos que, como el DEM y el 89%* de los mexicanos, Peña Nieto no había oído hablar de ella. Cuando se le planteó en la Ibero, en ese dichoso viernes negro, sólo pudo atinar a decir: "¿Me puede repetir la pregunta?". Y se la repitieron, y aún así no supo que decir. En fin.


Con todo, la anomia del país no es un tema risible. En un sexenio con más de 60,000 muertos, gran parte de ellos resultan directamente de la anomia en los estados gobernados por el narco. Aunque tal vez haya que precisar. En los estados con el mayor índice de violencia, no hay una ausencia de normas sociales. Las normas y las leyes existen, pero las imponen los capos del narco. Se hablaría entonces de una anomia gubernamental. La falta de observancia de las leyes constitucionales en los estados tomados por el narco es quizá el tema más espinoso y relevante de la actual coyuntura. Sin embargo, ningún candidato se ha metido con él, acaso por ignorancia, acaso por miedo. Así, en este punto es relevante la segunda acepción del DRAE sobre nuestra palabra: "Trastorno del lenguaje que impide llamar a las cosas por su nombre." Así es, todos los candidatos sufren de anomia, pues en este debate no atacaron esa gran cosa que es la inseguridad y que tiene por nombre "narcotráfico".

Interesantemente, el DUEMM nos ofrece una tercera definición: "Situación del individuo incapaz de orientar su conducta, por carencia de normas sociales adquiridas o incongruencia en ellas." Esta acepción es diferente a todas las anteriores. Nos preguntamos entonces si viene al caso. Y nos respondemos "¡Claro que sí! ¿Una pista? Peña Nieto". Entonces nos felicitamos por tanta claridad y seguimos redactando. Si alguien sufriría esta tercera definición, sería precisamente el candidato del dinosaupriísmo. Pese a los cuestionamientos en la Ibero y las protestas subsecuentes (hasta llegar a circa 100,000 personas este fin de semana), Peña Nieto y su equipo no han sabido orientar su conducta aún después de constatar la tan grande influencia mediática que ha ganado el movimiento en su contra, cuya principal pero no única cara es el movimiento #yosoy132. Para ellos, una respuesta congruente es enviar camiones llenos de porros al Estadio Azteca. Pff. Están más ciegos que una tapia y más sordos que un topo. Y así, son más anómicos que ningún otro candidato de ningún otro partido. Son incapaces de orientar su conducta debido a su incapacidad de asumir las normas sociales básicas (como el abstenerte de mandar reprimir, violar y matar a tu hermano mexicano) y se mantienen en un alto grado de incongruencia política. No saben nada sobre las normas sociales básicas, no tienen ni una pizca de consciencia social. A nadie le quedaría mejor el calificativo de "anómico" que a ellos. Aunque también se me ocurren otros más coloridos, pero esos los dejaré para cuando abra mi blog sobre "las groserías más ofensivas de la coyuntura".

En suma, hay "anomia" en más lugares de dónde la imaginábamos. No resulta ser tan ajena a nuestro panorama político, sino al contrario. Fue una excelente pregunta esa que le hiciste a Peña Nieto, compañero de la Ibero. No sólo evidenció su ignorancia en la primera definición de la palabra, sino que lo orilló a mostrarse como el más anómico de los candidatos, que justifica la violencia como medio de convivencia. Que se vaya a vivir a su propio país, con sus propias leyes, donde no sufra de anomia sólo porque él inventará las leyes para su beneficio (Artículo 1. Soy el más guapo y nada más importa).

Y así, nos despedímos de la falta de gobierno consignando "¡gobiérnese!". Y sin ladrar.


Fuentes: Las de siempre, menos las que no sirvieron para esta tan dominguera.
Sinónimos: Los tesauros tampoco la conocían. Propongamos: falta de gobierno, anarquía.

Algunos usos actuales: Del CREA (http://corpus.rae.es/creanet.html).
- "...que se resume en la fragmentación social que vivimos y que nos sumerge en la "anomia" (autodestrucción social) y en la violencia.
".
- La "anomia"es un síntoma general que padecen todos los ex adeptos y que se define como "un sentimiento de alienamiento y desgana que resulta de la pérdida o debilitamiento de las normas de valoración, los ideales y los objetivos anteriores" (Dr. Michael D. Lagone).
- El principal dilema que tienen planteado las mujeres uruguayas es el grado de anomia individual y colectiva que ha invadido la sociedad uruguaya



*Cifra groseramente inventada.

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